Déjame por un instante, sumergirme en la locura de mi mundo surrealista. Olvidar las leyes que impone la vida, perder totalmente la lógica. Permíteme sentir todo aquello que muy pocos conocen, permíteme elevarme en las fronteras de lo imposible. Dejar volar mi imaginación y reflejarla en alucinaciones que poco a poco me hagan perder por completo la cordura.