Muchas veces llegue a pensar que no te importaba. Cometí errores y de algunos de ellos no e aprendido absolutamente nada pero sí de todos aprendí una sola cosa: tu eras la única que me importaba. Cuando me dijiste que no querías saber nada de mi pensé que era solo un mal sueño, luego me di cuenta que todo era real y que en ese mismo instante te había perdido, me sentí con una angustia y un arrepentimiento enorme que no ninguna otra persona había llegado a sentir...