Tenia que decírselo, yo simplemente no aguantaba más. No podía estar junto a el sin querer abrazarlo. No podía mirarle a los ojos sin sentir ese anhelo que solo había leído en las novelas románticas de mala calidad. No podía hablar con el sin querer expresarle todo lo que sentía. Sencillamente debía decírselo, porque nunca me había sentido así antes, y no me importo cual fuera su reacción. La verdad, es que me gusta lo que soy y lo que siento debido a el.