Tú eres ese tipo de historias que no fueron inventadas para durar. Sin embargo, voy a entregar mi vida a la incertidumbre de lo que somos. Decido que no me importe, que nunca me importe. Que un dolor futuro no me impida decir que te amo. Que mi felicidad no depende de la tuya, pero que a tu lado sea inmensa. Porque una plenitud incomparable me envuelve cuando descubro que a tu lado no estoy sola y puedo estarlo, pero infinitamente acompañada.
Por eso decido amarte sin las restricciones que impone la perdida. Si he de quedar rota por tu ausencia, que así sea. Porque una vida sin haberte conocido, es como nunca haber estado completamente viva.